Marina tiene problemas con la vista desde que nació. Un glaucoma la ha dejado prácticamente ciega. Pero, su pasión y excelentes cualidades para la música pueden con todo. Estudia canto en un conservatorio profesional y sueña con subir a un escenario para deleitar al público.

Marina Rojas Sepúlveda en una clase de canto en el conservatorio. Es una de las primeras invidentes que cursa estudios superiores de música en Andalucía.

 No es un camino fácil el que lleva recorrido Marina Rojas Sepúlveda. Siempre ha disfrutado con la música, desde que su abuela le enseñó de pequeña a cantar coplillas. Pero, despues, para continuar con su pasión, ha tenido que trabajar duro. El instrumento de Marina, la flauta travesera, está lleno de muescas invisibles que le sirven para montarlo sin necesidad de ayuda. Para tocarlo y para cantar, tiene que memorizar todas las partituras, todas las letras al detalle, por la dificultad que entraña interpretarlas y leerlas, al mismo tiempo, en braille. Lo mismo hace con el director de orquesta, del que tampoco puede ver sus movimientos de batuta. Dificultades suplidas con muchas horas de entusiasmo y teson que seguro tienen una recompensa:

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Es un reportaje realizado para el programa educativo El Club de las Ideas de Canal Sur 2.

En la actualidad, Marina cursa estudios en el Conservatorio Profesional Manuel Carra de Málaga, con increíbles aptitudes para la música y el canto que se traducen en unas excelentes calificaciones. Ella sueña con subir a un escenario para compartir su única pasión, la música, y conseguir que el público viva con ella un momento muy especial ¡suerte Marina!